LA "GYMKANA" MÁS SALUDABLE EN DÚRCAL (GRANADA).
Una sesión de hipoterapia ayuda a corregir problemas posturales, mejora la coordinación, los reflejos, el ritmo y el estímulo cognitivo. El caballo, y la motivación, son las únicas herramientas que se necesitan para conseguir estos objetivos. Ayer, personas con discapacidad intelectual pudieron comprobar, a lomos de un equino, cómo funciona esta terapia y los beneficios que tiene para el cuerpo humano.
Se trataba de una de las actividades enmarcadas dentro de la II Jornada de Terapias Alternativas para la Discapacidad Intelectual organizada por la Asociación Pro-Minusválidos 'Vale' del Valle de Lecrín. Unas 300 personas procedentes de nueve centros de la provincia de Granada (como Aspace y Asprogrades), Málaga y Córdoba participaron en esta 'gymkana' saludable.
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| Según explicó a este periódico Lola Mochón, de la Asociación 'Vale', «llevamos diez años realizando encuentros deportivos donde invitamos a venir a otras asociaciones; el año anterior hicimos por primera vez este evento sólo para nosotros y comprobamos cómo las terapias alternativas dieron muy buenos resultados en los usuarios, fue entonces cuando decidimos abrir la actividad a otros centros». |
Expertos
Sesiones individuales de shiatsu, cuencos tibetanos, yoga, pilates y taichí fueron algunas de las actividades dirigidas de manos de expertos por las que rotaron los participantes divididos en varios grupos. Como novedad, este año se han incorporado además la danzaterapia y el spinning.
Omar Mesa, director de la Compañía Date Danza de Granada, explicó a este periódico que la danzaterapia ayuda a personas con discapacidad intelectual a «trabajar la coordinación de movimientos, la autoestima, el respeto por su propio cuerpo y, sobre todo, la sensibilidad personal».
Pero la actividad estrella por la que todos quisieron pasar fue el shiatsu. Una técnica que consiste en dar masajes con los dedos en un intento de «desplazar el centro de gravedad sobre la zona del cuerpo en la que se trabaja», aclaró Mateo García del Río, director de la Escuela Japonesa de Shiatsu de Málaga.
A través de los diversos estímulos que generan las presiones de los dedos, «se mejora el sistema inmunológico, se previenen enfermedades y se mejora la capacidad de curación del cuerpo humano; se trata de una terapia fundamentalmente preventiva muy efectiva», dijo. |
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