1ª Promoción de la E.J.S. de Málaga

Delegación de Málaga.

ESCUELA JAPONESA DE SHIATSU

En todos los procesos de la vida, siempre hay un comienzo y un final. Y lo más hermoso en los recorridos, es ver, como van cambiando y evolucionando las personas que lo realizan. La forma, el movimiento, el estilo, va empapando a cada uno de ellos lentamente, día a día, mes a mes, año tras año. Y del blanco y espeso plumón va surgiendo un color más definido, más ligero. Se les ve sentir la brisa de la fluidez del movimiento. Hasta se les adivina cierta elegancia en el plumaje que se prepara para “el gran vuelo”.

Alumnos de la 1ª Promoción de la E.J.S. de Málaga.

Fueron creciendo. Unos ejercitaron sus alas con fuerza, otros con paciencia. Todos se lanzaron en pequeños vuelos y comprobaron sus posibilidades en el aire antes de regresar al nido, ese lugar en el que todos pasaron largas horas de amaestramiento.

Pero el nido, que nos toca hacer a los que tenemos el privilegio de enseñar las técnicas de navegación, está pensado para que dure tres años. A partir de ese momento todos deben estar preparados para sostenerse en el aire y saber posarse con suavidad, sin hacerse daño.

 

En ese momento, comienza otra etapa. El verdadero camino del aprendizaje. Otro nuevo proceso de la vida, que solo debe acabar con la vida misma.

Eso es lo que ocurrió en Málaga el pasado 24 de Junio. La primera promoción de la Escuela Japonesa de Shiatsu de esta localidad, terminó su tercer y último ciclo de formación del Curso Profesional de Shiatsu.

Algunos de los que comenzaron se quedaron por el camino, otros sencillamente hicieron un paréntesis para continuar más adelante y los que permanecieron, obtuvieron su recompensa en una cena que tubo lugar en el Hotel Kris Tribuna de Málaga.

Un acto lleno de sorpresas, emociones y regalos. Una velada que ninguno de los que allí estuvimos olvidaremos.

Los rostros de quienes sentían culminar una etapa se mezclaba con el de los que aun estaban en el camino de conseguirlo. Seguro pensando, que pronto les tocará a ellos recibir ese homenaje.

Y entre todas esas expresiones estaba la de los que hemos tenido la responsabilidad de enseñar, una mezcla entre satisfacción y orgullo de haber formado parte de sus vidas en el camino de cada uno. Especial mención merece el esfuerzo del Maestro Onoda, que ha estado viniendo a Málaga todos los meses del último ciclo, excepto el que tubo que estar en el Congreso de Suiza.

 

Espero de corazón, que siempre nos volvamos a ver y podamos volar juntos algún tramo de cara al viento, con las plumas que nos queden.

Mateo García del Río

             Director de la Escuela Japonesa de Shiatsu

             Delegación de Málaga

             Presidente de la Asoc. Esp. de Sotai-ho  

LA ESCUELA GRADUA A LA  1ª PROMOCIÓN

DEL CURSO PROFESIONAL