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/... en una sociedad con un ritmo apremiante;
cuando paramos para descansar la postura que tomamos es una decisión
fundamental para relajar y equilibrar el cuerpo. Nuestro ánimo depende
en muchas ocasiones de las poses que adoptemos el sentarnos, al dormir,
al trabajar, al o ir al colegio o a la compra. Son actividades
cotidianas que requieren de su educación postural, no sólo por la
educación sino también por la comodidad y el bienestar.
Lo primero que debemos saber es dónde se encuentra el centro de gravedad del cuerpo: concretamente esta dos dedo por debajo del ombligo. Un vez ubicado, si se consigue mantener el centro de gravedad en verticalidad encontraremos un equilibrio y una pose natural. De lo contrario tomaremos posturas inadecuadas que luego terminan manifestándose a modo de dolor físico o variaciones del estado anímico.
De Pie.
Por cuestiones de trabajo a veces pasamos muchas horas de pie; el apoyo en una parte del cuerpo sin verticalismo no es correcto, así que debemos mantener un equilibrio. El peso debe estar repartido entre las dos piernas, no sólo en una. Este es un vicio muy frecuente. No se debe sobrecargar una sola parte del cuerpo.
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Sentarse.
Cuando el centro de gravedad de la persona está correcto no necesita respaldo, pero en el momento de sentarnos debemos mantener una postura erguida, ya que si nos recostamos y nos echamos sobre el respaldo del asiento nos puede adolecer el cuello y la espalda e incluso podemos sufrir migrañas. Una buena postura equilibra el cuerpo y la mente. El sofá puede parecer un buen lugar de reposo, pero tiene sus peligros: el cuerpo tiende a recostarse y no consigue mantenerse firme. Cuando el cuerpo está estabilizado es cuando realmente se están evitando posturas que traerán dolor. Si trabajamos con el ordenador, este debe quedar frente a nosotros y no a un lado, ya que, a la hora de escribir, si no movemos el asiento adoptaremos una postura artificial que puede provocar numerosos malestares. Otro de los grandes errores es coger el teléfono sin manos sujetándolo con el hombro y la oreja: ese simple gesto puede desembocar en dolencias irreversibles.

Dormirse.
La peor postura para dormir, con diferencia, es boca
abajo; de lado es la más cómoda, pero no la más adecuada. La recomendada
es boca arriba, ya que se mantiene la columna, los hombros y el cuello
rectos.
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Coger peso.
Es muy importante saber cómo debemos coger o levantar peso: nunca se debe subir por encima de los hombros. Esta acción provoca un desequilibrio corporal que puede producir graves dolores. No levantaremos el peso con columna vertebral, ya que lo correcto es adelantar el pie contrario de la mano con la que mavos a cogerlo. De esta forma hacemos la fuerza con las piernas y no con la espalda.

La manera correcta de llevar la mochila es colocarla lo más próximo al centro de gravedad, es la mejor forma de mantener el equilibrio y no sufrir ninguan molestia ni en los hombros ni en la espalda. El sobrepeso sobre la zona lumbar provoca una disminución de flexibilidad y dolores lumbares difíciles de curar. Cuando acudimos a la compra, la forma de llevar el carrito es bastante importante. No se debe ir tirando de él, ya que provoca un esfuerzo excesivo de los hombros y una descolocación del centro de gravedad; el carrito deber ir delante de la persona, empujándolo hacia el frente y nunca arrastrándolo desde atrás. Todas estas técnicas nos ayudarán a sentirnos mejor con nosotros mismos y con nuestros cuerpos.
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